Almacén femenino

-¿Me prestas un bolígrafo? -Sí, ¿cómo no, me das un minuto? El tiempo corría y el instrumento no aparecía, debo confesar que la creí egoísta, pero la vi sumirse en un mar de augurios y desesperación. Aquel pedazo de tela con asas tenía tantos bolsillos que por un instante la vi encerrada en un laberinto. … Continúa leyendo Almacén femenino