Deja Vu

Jorgeeee ven a tomar café y para que veas el nuevo libro que te traje. Gritó la vecina desde el fondo de su casa. Él, Jorge, paró la máquina de hacer llaves, arrastró la silla y fue a su encuentro. Imagino le haya dejado un beso en la frente, haya degustado el café, encendido el cigarrillo y mirara el libro que ella traía en el bolso.

Tuve un deja vu. Éramos tú y yo, después de un día largo, tú en la cafeína, yo en mis libros, descalza y despeinada-estado natural- acostada con los pies apoyados en la pared, estrujando las sábanas y tú gruñendo.

Volví a ver nuestras fotos, dos y tres veces en el día, ya sabes por qué lo hago. Decidí retocarles el color, les aumenté el contraste a otras y enderecé dos o tres que estaban mal encuadradas. Puse a Silvio, sí, esa canción donde pasa el ángel, se hace leyenda y se convierte en amor, aquella otra donde su amor es el más enamorado, como el mío, y para cerrar, esa donde dice te amaré en lo profundo.

Decidí escribir, no hay mejor regalo que pueda hacerte este día que unas pocas letras, al final en las manualidades soy desastrosa, y has demostrado superarme en temas culinarios, de otros regalos, que se puedan leer entre líneas me encargaré después. Por lo pronto, quédate con la prosa, al fin y al cabo hay otros problemillas con mi verbo.

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s